PEDRO TEMBOURY, DIRECTOR DE “KARATE A MUERTE EN TORREMOLINOS”, PREMIO JESS FRANCO 2019

El director malagueño Pedro Temboury, responsable de “Kárate a Muerte en Torremolinos” (2003), uno de los grandes títulos del cine de serie Z español, recibirá el Premio Jess Franco en la octava edición de CutreCon  en reconocimiento a toda su carrera. Temboury, que considera a Franco su maestro, trabajó junto a él en diversas películas y fue responsable de devolverle al primer plano cinematográfico, a través de filmes como el ya citado “Kárate a Muerte en Torremolinos” o “Ellos robaron la picha de Hitler” (2006).

El Premio le será entregado el 25 de enero en el Auditorio del Centro Cultural Casa del Reloj a las 20:40, dentro de una gala en la que se proyectará, por supuesto, su gran “obra maestra”, “Kárate a Muerte en Torremolinos”, la cinta que nos dio a conocer a Jocántaro, el monstruo mitad pulpo, mitad centollo, icono del cine de bajo presupuesto. Asimismo, el domingo 27 de enero a las 10:30 en el mismo auditorio, dentro de la sección Documentrash -centrada en los mejores documentales sobre “cine cutre”-, podrá verse “La Última Película de Jess Franco” (2013), exhaustivo documental sobre la figura de Franco, rodado por el propio Temboury. Tenéis más información sobre la sección Documentrash aquí.

PEDRO TEMBOURY

Discípulo aventajado del gran maestro Jesús Franco, con quien trabajó como ayudante de dirección y jefe de producción en cinco largometrajes. En 2001 dio un polémico salto al largo con su ópera prima Kárate a Muerte en Torremolinos. Rodada en 10 días con un millón de pesetas y una imaginación y espontaneidad desbordantes, Kárate a Muerte en Torremolinos ha sido señalada por algún crítico como la peor película de la historia del cine español y considerada por otros como una obra de culto.

Posteriormente dirigió “Ellos robaron la picha de Hitler” (2008) con el apabullante presupuesto de 30.00 euros y rodada en tres semanas. La película fue retirada del Mercado de Cine del Festival de Berlín y tuvo que proyectarse en un tugurio de mala muerte. También ejerce el género del documental, realizando “La última película de Jess Franco” (2013), “Monopatín” (2013) y “La primera ola” (2015). En cualquier caso, el trabajo de este director malagueño no puede dejar indiferente a nadie. Su concepción del cine como espectáculo, su sentido del humor y su espíritu adolescente y lúdico le permiten realizar una revisión de los géneros alejada de toda norma, convirtiéndole en uno de los realizadores más alienígenas de Europa.

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